Su tour por Europa la trajo a Barcelona. La doctora Meredith Duran Peters, médico especialista en el desorden del sueño, se encontraba en plena presentación de sus últimas investigaciones cuando nos visitó en The Bamboo Body, el primer centro dedicado a la Cultura del Movimiento en España y que nos introducía Anna en su entrevista.

Su visita no fue casualidad. Tras años de trayectoria ha encontrado evidencias de lo que Geoffrey Molloy, especialista en adicciones, nos comentaba en el último post. La doctora estadounidense también hizo un especial inciso en la falta de descanso, y en lo mal que descansan muchas personas. Además subrayó la necesidad que tenemos de dormir correctamente para afrontar la vida, en general, y sobre todo las rutinas de ejercicios como hacen los miembros de The Bamboo Body. Para Peters, nuestra forma de dormir es uno más de los cientos de medios a través de los cuales nuestro cuerpo se comunica con nosotros.

 La dra. Meredith Peters es una médico especialista en el sueño reconocida en todo el mundo.

La dra. Meredith Peters es una médico especialista en el sueño reconocida en todo el mundo.

“Cómo dormimos nos indica muchas de las cosas que le pasan a nuestro cuerpo, por lo que debemos ser conscientes y actuar si es necesario”, apuntó la doctora. Sería una más de esas señales que nos manda nuestro cerebro para decirnos que algo falla, en palabras de Molloy, que pueden ir desde estrés a dormir en un ambiente con condiciones adversas, pasando incluso por la falta o el exceso de horas de reposo.

Un forma de comprobar si dormimos correctamente es si sentimos fatiga al levantarnos y, por otro lado, comprobar si nuestro sueño se adecua a los patrones normales expuestos por los médicos, y que la doctora Meredith corroboró durante la charla que ofreció en nuestro centro.

Para ello solo tenemos que mirar qué dicen los estudios. Hay cuatro fases que nos afectan, y según a la que lleguemos, o en la que nuestro sueño sea interrumpido, nos despertaremos de distinta forma, habiendo descansado más o menos.

NREM 1

Empezamos por la primera NREM (Non Rapid Eye Movement), la cual se puede alargar hasta los 10 minutos, más o menos, y es en la que permanecemos ligeramente dormidos. Podemos volver a estar completamente despiertos de manera muy rápida, ya que los músculos todavía no se han inhibido y todavía hay movimiento ocular. Sin embargo en este momento nuestra temperatura cerebral y nuestra presión sanguínea empieza a descender.

En este estado es cuando podemos despertar súbitamente sintiendo que nos caemos. Algunas teorías dicen que es un reflejo vestigial de la evolución humana y que servía para prevenir caernos de los árboles cuando dormíamos en ellos. Asimismo, quienes experimentan más las caídas indica que mantienen unas rutinas de sueño irregulares.

NREM 2

El cuerpo se prepara para entrar en el sueño profundo. Nuestra presión y temperatura, así como los latidos de nuestro corazón, siguen descendiendo, y cada vez es más difícil despertarnos.

Esta es la etapa más larga del sueño. En torno al 45% de nuestro descanso lo pasamos en esta preparación hacia el sueño profundo. Cabe destacar que junto al NREM 1 es lo que se considera como el Light Sleep (Sueño ligero).

NREM 3

Este estadio ya es distinto a las anteriores fases. Empieza en torno a los 40 minutos tras caer profundamente dormido. Según los electrogramas, nuestras ondas cerebrales se ralentizan y empiezan a alargarse. Nuestro sueño se intensifica y seguimos dormiendo incluso a pesar de las interferencias del entorno, ya que no mostramos reacción a ruidos ni a movimientos.

REM (Fase 4)

Llegamos a la última fase, de un ciclo de sueño estándar. El sueño REM (Rapid Eye Movement) dura alrededor de 10 minutos y normalmente sucede tras haber estado durmiendo, al menos, 90 minutos. Es en este momento es cuando soñamos y cuando aparecen los episodios de sonambulismo. Y es que a pesar de estar durmiendo, experimentamos un incremento de nuestro biorritmos hasta llegar a ser incluso irregulares.

Tras el sueño REM se cierra lo que se considera un ciclo de descanso normal. Interrumpir nuestro sueño sin acabar todas las etapas, en cualquiera de ellas, nos provoca confusión, desorientación y una sensación de no haber dormido completamente. Según la doctora Peters, “sentir habitualmente esa sensación al levantarse es un indicador de que algo sucede a nuestro cuerpo, o en nuestra forma de vivir, que afecta negativamente  a nuestro descanso y, en consecuencia, a nuestra salud”. Sin duda, el sueño es una parte de nuestra vida muy a tener en cuenta, principalmente entre quienes realizan ejercicio físico y entrenan regularmente, pues del descanso se ve afectado la recuperación del cuerpo y la consolidación de la memoria. No puede ser de menos un estado en el que pasamos como mínimos un tercio del cada día.