Mitad malasio, mitad irlandés. Geoffrey Molloy es especialista en adicciones y ayuda a desarrollar la resistencia de las personas y a mejorar sus hábitos cotidianos. A través de Es fácil si sabes como brinda las técnicas necesarias para gestionar el estrés y la ansiedad, así como corregir la dependencia al alcohol y el tabaco. Lleva 28 años en España y ha trabajado durante más de 20 años con grandes empresas nacionales e internacionales, como Iberdrola, Henkel y Schweppes, entre otras.

Ha conocido la Cultura del Movimiento a sus 60 años, de la mano de The Bamboo Body, y a descubierto que el método de Ido Portal defiende lo mismo que él como experto. Conciben cuerpo y mente como un conjunto, el cual necesita moverse, cuidarse y descansar para mantenerse sano y ganar calidad de vida.

 Para Geoffrey la Cultura del Movimiento es una herramienta útil, no es un método estético.

Para Geoffrey la Cultura del Movimiento es una herramienta útil, no es un método estético.

 

Los malos hábitos nos afectan a la salud, ¿cuáles son los más habituales?

Pensar demasiado. La gente sufre por usar el cerebro demasiado. Esto se traduce en enfermedades mentales y físicas, así como problemas en la tensión arterial, en el sistema digestivo, o el cardiovascular. Otra cosa que nos maltrata es que no nos movemos lo suficiente y tampoco comemos bien. Finalmente, es importante dormir suficiente. No obstante, dormir se ve casi como una debilidad, pero el cuerpo necesita descansar igual que una máquina necesita cuidados. Todo esto viene de un problema mayor, y es que tenemos un cerebro que no nos dirige a lo que es bueno para nosotros y que necesitamos, sino que prioriza los intereses.

¿Y no nos damos cuenta?

El problema es que nos damos cuenta demasiado tarde. Quien sufre estrés muchas veces no lo dice para no demostrar debilidad, que necesita descansar o que se ve superado. Existe un mentalidad machista que no concibe esa debilidad, y que además la oculta cuando empieza a hacerse notar. Eso juega en contra nuestra. Ignoramos esas dolencias hasta que tenemos una crisis, bien sea por cultura o porque no reconocemos esos síntomas. Por eso debemos llevar unos hábitos físicos y una alimentación saludables, para evitar estas dolencias y no llegar a sufrir ninguna crisis.

 Geoffrey organiza experiencias para gestionar el estrés y las adicciones.

Geoffrey organiza experiencias para gestionar el estrés y las adicciones.

¿Cómo podemos estar más sanos?

Hay un estudio que dice que más del 70% de las visitas al médico son provocadas por el estrés. Esto es alarmante porque la gente no acude al especialista considerando el estrés como una causa de sus problemas, sino que buscan soluciones a las dolencias que el estrés les ha creado. Así no tratan nunca la raíz. Debemos tener en cuenta esas dolencias como una alarma del cuerpo que avisa de que éste no puede más. Pero hemos heredado una mente de conquistador, pensando que somos fuertes y que podemos con todo. I no es verdad. Lamentablemente son las crisis que sufrimos las que nos hacen dar cuenta de que necesitamos empezar a cuidarnos. Ese momento se resume en un cambio de percepción, y cuando llega, todo cae por su propio peso.

Entonces, ¿dónde encontramos el bienestar?

El bienestar podríamos describirlo como un taburete de tres patas, pero nosotros no nos apoyamos en todas por igual. La primera pata es la mente racional, que recibimos de la educación social. Se trata de esa voz interior que nos guía en la vida, pero que también critica y nos juzga. Es la voz que nunca se calla. La segunda pata se trata de la mente observacional, que está conectada con la realidad. Pero solo conectamos con ella en momentos fugaces, como cuando vemos un paisaje precioso o algo que nos sorprende. Ese momento de paz y gozo que sentimos al estar maravillados por lo que vemos o sentimos es la mente observacional, que se superpone a la racional acallándola, y por lo tanto, significa que no pensamos. Finalmente, la última pata es la conexión que tenemos con el cuerpo, que nos da la información sobre lo que necesitamos y lo que no. Sin embargo, nuestra educación prima únicamente la mente racional, y mientras uno no tenga muchos cambios en la vida se puede mantener solo con esta. El problema llega cuando pasamos un tsunami de imputs, que muchos no lo saben gestionar y les generan dolencias y enfermedades.

¿Y aquí cómo influye la Cultura del Movimiento?

Creo que es una actividad realmente útil, y no estético. Solo hay que prestar atención. Si echas un vistazo a los cuerpos de los miembros de The Bamboo Body puedes tener una idea de como deberíamos ser. Son cuerpo fuertes, pero no entrenados solo para ir a la playa, sino que transmiten fuerza y resistencia desde el núcleo del cuerpo. Yo acabo de empezar y noto que es bueno para la longevidad, trabajando ámbitos cada vez más olvidados por las rutinas sedentarias que adoptamos en el trabajo.

También para 'no-trabajar' con el cerebro...

Exacto. Desarrolla la conexión con el cuerpo, esa tercera pata del bienestar que nos habla de nuestras emociones.  Por eso la practicar la Cultura del Movimiento nos ayuda a desarrollar también nuestra inteligencia emocional. Es dificil trabajar como ellos si no te llega esa mente. Cuando hacen esos ejercicios es como si hicieran una meditación. Conectan con la mente observacional y acallan la racional.

En otras palabras, consiguen desactivar el piloto automáticos con el que vive mucha gente. Y cuanto más ponemos en práctica estos ejercicios de no pensar en otra cosa, es como entrenar un músculo mental. Podremos entrar en la mente observacional más fácilmente, y entonces descansaremos la mente. La Cultura del Movimiento es una mezcla maravillosa de concentración y movimiento.