No para de moverse, literalmente. Charlie Roth, mitad catalán mitad alemán, ha estado involucrado en actividades físicas desde temprana edad. A través de la Universitat de Girona, estudió Ciencias del Deporte y hace cuatro años empezó a investigar sobre el mundo del movimiento. En Berlín aprendió del mover Joseph Bartz, con quien empezó a enfocar su entrenamiento en la gimnasia deportiva y en el arte del equilibrio sobre las manos. Su preparación lo ha llevado a convertirse en un mover destacado. Con todo este bagaje, fundó The Bamboo Body con Anna y Daniel y es uno de los profesores.

¿En qué momento descubriste la Cultura del Movimiento?

Fue hace unos 3 ó 4 años. Entonces yo tenía mucho interés por el conocimiento de la actividad física y su desarrollo. Buscaba el método para dominar mi cuerpo y ganar más libertad y control del mismo. Fue entonces cuando di con la Cultura del Movimiento. Ido Portal estaba popularizando este método a nivel internacional.

Tuvo que ser un cambio en tu estilo de vida viniendo de los estudios de Grado en Ciencias del Deporte.

Si, bastante. Para poder mantener mi ritmo de entreno (4-6 horas diario), es importante llevar una buena alimentación, equilibrada y nutritiva. Además tomé más conciencia de lo importante que es para el cuerpo recuperarse adecuadamente tras cada entrenamiento. Sin ello, uno no puede rendir al máximo en las clases.

¿Cómo encajaste el método del Movimiento con tus conocimientos clásicos del deporte aprendidos en la Universidad?

Fue todo un doble proceso. Por un lado hubo asignaturas de mis estudios de Grado en Ciencias del Deporte que me ayudaron mucho a la hora de profundizar en según que concepto del movimiento. Pero por el otro, también estuve realizando mi propia investigación sobre el método para dominar el movimiento.

¿Qué disciplinas engloba la Cultura del Movimiento?

Lo importante de la Cultura del Movimiento es que engloba todas las disciplinas físicas de este mundo. Porque no solo existe ‘el movimiento’, sino mil millones de movimientos. Y cada uno de ellos tienen sus propias dificultades. Sin embargo, lo que nosotros realmente buscamos a lo largo de nuestro trabajo es la calidad del movimiento. Es el hecho de que cada persona sea totalmente consciente de lo que hace y cómo lo hace con cada movimiento.

Fuiste alumnos de Joseph Bartz en Berlín, ¿cómo fue la experiencia?

Muy muy buena. Joseph Bartz es un profesor que me inspiró mucho durante mi introducción en la Cultura del Movimiento en Berlín. Además me encantó participar en la comunidad de gente que creó en torno al desarrollo del movimiento allí. Es un profesor que se toma su trabajo muy seriamente y es muy claro a la hora de explicar los ejercicios.

¿La técnica del movimiento cambia con cada profesor o se mantiene?

Ambas cosas. La técnica de algunos movimientos pueden ser muy similares entre diferentes profesores, pero cada uno tiene su propio estilo y también distintas formas de enseñarlo. Pero lo más importante como pupilo es tener paciencia y voluntad para trabajar muy duro. Solo con eso se pueden lograr cosas increíbles si se mantiene el entrenamiento constante. Con el tiempo, tú mismo empezarás a notar el cambio en tu cuerpo y a darte cuenta de todas las nuevas posibilidades que tienes.